Denver no solo cayó en el Objetivo Center, sino que lo logró sin tener nunca opciones reales de luchar por la victoria. El 113-96 del marcador final ahora da alguna idea sobre esto , pero no termina de refleja la abrumadora superioridad que exhibieron los de Finch a lo largo de toda la noche, superioridad que les hizo enviar de principio a fin, tener una ventaja de hasta 27 puntos, y no recibir nunca ningún atisbo de parcial que pudiera complicar las cosas.
Nikola Jokic tiene una inmensidad de virtudes. Es un anotador prolífico, un reboteador dominante, un competidor nato. Y sin embargo , aquello con lo que siempre se le reconoce es su aptitud de pase, y viéndolo jugar es normal que de este modo sea. Sin embargo , es algo en lo que un nuevo espectador no repararía si viera solo esta serie, ya que los Timberwolves tienen claro qué parte de su juego quieren anular. Y el éxito, por lo menos por ahora , es sorprendente.
El serbio acabó el Game 3 con solo 3 asistencias, fruto de una defensa de Minnesota que confió plenamente en la capacidad de Gobert para contenerlo y redujo al mínimo las ayudas a la pintura y los espacios para el resto. Si deseaba jugar, que lo hiciese en uno contra uno. No estaban dispuesto a concederle la posibilidad de localizar al resto libres a fin de que el balón empezara a circular, y con esto anularon a prácticamente toda la plantilla visitante.
Y esta es una resolución que tiene la posibilidad de tener un coste altísimo, pues dejar a Jokic con espacios para operar puede equivaler a un suicidio, pero si esa decisión tiene algún sentido es por el hecho de que Gobert volvió a estar intratable. Fue ese ancla en quien sus compañeros lograron confiar, ese muro con la capacidad de contener una fuerza que creíamos incontenible. Y aunque dejó a Nikola anotar 27 puntos, lo logró dejándolo en un 7/26 en tiro y realizando que los Nuggets se quedasen bajo los cien muchos por vez primera en meses.
A ello contribuyeron asimismo los exteriores, que, entendidos de que solo debían preocuparse de su hombre, fueron agresivos como nunca y también hicieron colapsar a un ataque al que no le salió nada. El nivel de actividad y energía fue opuesto al acierto de los visitantes, que no hallaron no en Jamal Murray una chispara para despertar. Y que, mientras lo procuraban , no podían sino más bien ver como la diferencia en el marcador era poco a poco más grande.
Y eso fue viable porque , por contra , los de Mineápolis hallaron aportaciones de prácticamente todos sus hombres. Sobre el papel, un choque en el que Edwards y Randle se quedan en 17 y 15 puntos respectivamente semeja la fórmula del fracaso para los Timberwolves, pero el trabajo colectivo permitió que no fuese de esta forma gracias a los 20 de McDaniels, a los 15 de DiVincenzo o incluso a los diez de Gobert.
El ex- de los Bulls llegó en febrero para subir el nivel del equipo en el momento de la verdad , algo que se esperaba que hiciera más que nada desde la defensa pero que esta noche ha logrado asimismo en la otra mitad de la pista. El base aprovechó como absolutamente nadie la falta de protección de aro de Denver para atacar una y otra vez la pintura, lo que le hizo acabar con 25 puntos y 9 asistencias que pusieron de manifiesto que estos Palitos de pollo , aun con sus muchos elementos , tienen problemas que enfrentar. Y mucho más les vale hacerlo próximamente. Por el hecho de que si la reacción no llega en el cuarto partido, tendrán la eliminatoria ahora demasiado cuesta arriba.

