El delantero de La Solana, que en Nervión dejaron ir a coste cero (a cambio solo de variables colectivas), firma un doblete que mete a los granotas de lleno en la riña por la salvación y deja a su ex aparato con solo un punto de colchón. Sin tirar a puerta, como en Oviedo pero sin expulsiones en esta ocasión que lo justificaran un poco, el equipo de Luis García Plaza cayó con justicia ante un Levante UD que se mete de lleno en la pelea por la permanencia.
El Levante se queda a 2 puntos de su contrincante y con el desafío especial muy en su favor (0-3 en el Ramón Sánchez-Pizjuán y 2-0 en el Ciudad de Valencia), por lo que los blanquirrojos van a visitar al CA Osasuna con solo punto de colchón. o ni eso, pues hay un Deportivo Alavés-RCD Mallorca en la víspera.
Lograron comenzar bastante peor las cosas para los intereses nervionenses, habida cuenta de que Sánchez Martínez señalaba el punto de penalti antes del tercer minuto tras \'barrer\' dentro del área Nemanja Gudelj al ex- sevillista Iván Romero, que se había revuelto bien a pase de Jon Ander Olasagasti. Se examinó un largo tiempo la acción en la salón VOR, lugar desde el que Iglesias Villanueva recomendó al murciano que viera las repeticiones en el monitor, pues el contacto parecía muy suave. Y de esta manera lo consideró el árbitro primordial , que corrigió para alivio visitante.
Se buscaban continuamente las cosquillas granotas y blanquirrojos por medio de la presión alta, esperando el fallo extraño para castigarlo. No hubo, eso sí, prácticamente nada destacable antes del ecuador de esta fase , si bien Carlos Espí probaba por bajo los reflejos de Odysseas Vlachodimos tras un balón filtrado que le dejaba de cara Kareem Tunde. Mucho peor reaccionó el misión heleno ante Iván Romero a siete del intermedio, en el momento en que , en una acción similar a la anteriormente invalidada, Olasagasti encontró al manchego a la espalda de Juanlu Sánchez: no asistió en su ayuda Manu Bueno, por lo que el delantero-radical ha podido recibir y rematar de forma cómoda , sorprendiendo por el palo corto.
Había que tocar por fuerza algo tras el paso por vestuarios, porque el cuadro andaluz no llegaba ni contenía, aunque los mismos 22 protagonistas saltaban de nuevo al césped increíblemente. Cuando menos , despabilaron los llamados a diferenciarse : descarga de Isaac Romero para el progreso entre líneas de Lucien Agoumé, que habilitó a un Rubén Vargas que no logró encajar su remate entre palos. Fue lo más peligroso hasta el momento en clave nervionense, pero se resistía el primer tiro entre palos. Parecía haber dado un paso adelante el conjunto de García Plaza, a falta de entender si el Levante UD agradecía quedar a la expectativa para apostar por la contra.
Un lanzamiento de Akor Adams que se marchó cerca del larguero y un cabezazo desde cerca de Kike Salas que quedó en nada, aparte del bloqueo, por la situación ilegal del nigeriano certificaban el despertar blanquirrojo. Movió doble ficha Luís Castro y le respondió enseguida su tocayo y homólogo, equilibrándose la balanza con una ocasión muy, muy clara de Carlos Espí donde Andrés Castrín reaccionó para cruzarse providencialmente. El ariete granota, a continuación , no cabeceó de manera fuerte a pase de Carlos Álvarez, incapaz de remachar en la llegada anterior. El balón iba de un área a otra sin descanso , pero con escasa trascendencia.
En el 75, se lució Odysseas Vlachodimos ante el remate a quemarropa de Matías Moreno, pero el central propiedad de la Fiorentina se había ayudado en el control con el brazo. Se quedaba sin tiempo el Sevilla FC y, a base de cortocircuitos y de transiciones al espacio, trataba su contrincante de sentenciar la contienda. En una acción involuntaria, eso sí, iba a llegar la posibilidad de socorrer los muebles para los nervionenses, aunque , por segunda vez, Sánchez Martínez pitaba penalti y se desdecía al consultar el monitor, ya que la mano de Pablo Martínez era precisamente involuntaria al intentar despejar un balón impulsado por su pie. Nada que \'rascar\' por ahí.
El epílogo, con cinco minutos de alargue incluido, no cobijó siquiera el tiro a puerta que habría estrenado el casillero foráneo, vacío igual que en el Carlos Tartiere, en esta ocasión sin la coartada de la inferioridad numérica. Apretaron los de García Plaza, faltaría más , pero asimismo disculparon los granotas, que amarraron los tres puntos en el 93 con un carrerón de Kervin Arriaga, que regateó de manera brillante a Joaquín Martínez \'Oso\' para regalar la puntilla a Iván Romero, verdugo de sus ex- para meter de todas todas y cada una al Levante UD en la pelea por la permanencia en Primera división.

