3 puntos apartaban en la clasificación a ambos equipos. A falta de 6 jornadas, el ganador del partido en Vallecas podía prácticamente olvidarse del descenso. El Rayo Vallecano con mucha ilusión puesta en la Conference League no ha sumado lo suficiente en el campeonato nacional para olvidarse de la pelea por mantenerse en primera división. Por su lado , el Espanyol todavía no ha ganado en la segunda vuelta.
El partido empezó con el conjunto franjirrojo aglutinando el peso del partido y las ocasiones mucho más visibles del partido. El aparato de Manolo González, que apostó por una doble punta contra una pareja de centrales de circunstancias del Rayo, buscaba realizar daño a través de las transiciones.
La igualdad se mantenía en el marcador y el grupo periquito empezó a amenazar más la portería de Dani Cárdenas. Dmitrović era el gran valedor del empate, en especial con una gran parada a un cabezazo de Isi Palazón prácticamente a bocajarro.
Los de Manolo González estaban provocando más en la segunda mitad y una jugada apartada ha podido decidir el partido. Kike García controló en el área, disparó a portería y Óscar Valentín lo desvió con el brazo en una situación antinatural por encima del hombro. El propio Kike fue el responsable de lanzar la pena máxima, pero Dani Cárdenas firmó una gran estirada para sostener el empate a cero.
En el momento en que todo señalaba a que se resolvería el encuentro con un empate sin tantos , Sergio Camello lo decantó a los seis minutos de ingresar al lote de juego. Acabó un contra golpe con dos toques muy estéticos. Uno primero para evitar la entrada de Omar y otro para batir a Dmitrović bajo las piernas. Con este resultado, Rayo y Espanyol se quedan con treinta y ocho puntos, a cinco del descenso.

