El Deportivo recuperó la segunda plaza de ascenso directo a LaLiga, sostenido en instantes decisivos por las paradas de Álvaro Ferllo y dirigido en la segunda parte por Yeremay Hernández, definitivo para remontar a un Mirandés (3-1) que ve frenada su buena racha y se complica su futuro en la categoría. El partido, no obstante , estuvo protagonizado por una resolución arbitral del colegiado andaluz Álvaro Moreno Aragón, ya que el Mirandés se quejó de que le excusó a Álvaro Ferllo la tarjeta roja en la acción que produjo el 0-1 del exdeportivista Carlos Fernández.
El enfado del Mirandés con el árbitro no quedó ahí. En el arranque del segundo tiempo, después de que Mario Soriano firmara las tablas en el minuto 52 tras un colosal desajuste defensivo del contrincante , el árbitro señaló un riguroso penalti de Medrano sobre Alti. A Moreno Aragón le informaron desde la salón VOR a fin de que revisara su resolución , pero, tras acudir al monitor, la sostuvo. Y Yeremay no perdonó.
En apenas 15 minutos, y tras respirar con el remate al larguero de Carlos Fernández en el añadido del primer tiempo, el Dépor ya tenía la victoria en su bolsillo, algo difícil de creer por lo sucedido en la última parte de la primera parte.
Por el hecho de que el Dépor empezó mejor, disfrutó de un par de ocasiones claras , pero le faltó acierto: en el minuto 13, tras una enorme conducción de Yeremay, Alti remató bastante cruzado; y 2 después, tras un enorme pase de Mario Soriano que lo dejó solo ante Juanpa, Luismi Cruz concluyó mortal.
Desde ahí, el Mirandés se soltó y comenzó a producir peligro , la mayoria de las veces con Carlos Fernández como personaje principal. De un pase de el nació el primer aviso visitante. Álvaro Ferllo se lució al disparo de Javi Hernández. Apenas tres minutos después, Unax enmudeció Riazor con un tiro al poste. Entre las dos , el árbitro había anulado el gol de Bil Nsongo por fuera de juego de Yeremay Hernández en el arranque de la jugada.
Al Dépor le hacía falta fluidez y una indecisión entre Quagliata y Ferllo terminó incrementando su nerviosismo. El portero derribó a Unax y su suerte fue que el colegiado solo le mostró tarjeta amarilla pese al enfado y las protestas de los players \'jabatos\'. Carlos Fernández situó el 0-1. El Dépor quedó tocado. Y Riazor se conformó con ese resultado al reposo pues Ferllo volvió a lucirse en el 42 ante Javi Hernández y Carlos Fernández se halló con la madera en el añadido.
La segunda parte, eso sí, ahora fue otra historia. El Dépor metió una marcha mucho más y no tardó en hallar su premio. Mario Soriano igualó, antes de que el Mirandés se enfadase nuevamente con el árbitro por el penalti señalado a Medrano. Yeremay, la gran novedad en el once inicial, puso el 2-1.
El golpe dejó sin contestación al grupo de Antxon Muneta, al que el extremo canario, con una espectacular carrera por banda izquierda, sentenció al regalarle el tercero a su compañero Nsongo en el minuto 71. En la recta final , el Mirandés se volcó y rozó el gol antes de que el árbitro, en el descuento, le regalase un penalti que Ferllo detuvo a Javi Hernández.

