Toronto se aferra a la serie con una actuación contundente y coral que aviva sus pretensiones en estos playoffs. Los Toronto Raptors dominaron de principio a fin para imponerse por 126-104 a los Cleveland Cavaliers en el tercer partido, recortando distancias (1-2) en la eliminatoria del Este. El partido tuvo un nombre propio desde el salto inicial: Scottie Barnes. El alero firmó una actuación imponente , marcando el ritmo anotador de su equipo con una progresión constante.
Cleveland, más equilibrado en cantidades —hasta seis players en dobles dígitos—, no halló respuesta ante la defensa local. El trabajo de Toronto sobre su perímetro fue clave, limitando a James Harden y Donovan Mitchell a 33 puntos combinados con un 12 de 29 en tiros, lejísimos de su nivel frecuente.
Si Barnes marcó el camino y Barrett remató la faena, el aspecto diferencial llegó desde el banquillo. Jamison Battle, con solamente protagonismo en los dos primeros partidos, penetró con fuerza en el último cuarto. El escolta castigó sin piedad desde el triple con cuatro aciertos definitivos , a los que se sumaron otros tres de Barrett, desatando a la afición y estirando el beneficio hasta los 25 puntos.
El acierto exterior ahora había sido un aviso en el primer cuarto, en el momento en que Toronto firmó un impecable 5 de 5 desde la gran distancia , pero fue en el tramo final donde ese recurso resultó definitivo para sentenciar el desafío.
La victoria piensa la primera alegría en playoffs para los Raptors desde 2022 y cambia el tono de la serie. Con la moral recuperada y el respaldo de su público, Toronto buscará igualar el cruce (2-2) en el cuarto partido, que volverá a disputarse en el hogar el domingo próximo.

